Carlos
Marx nació en Tréveris (Alemania) en 1818, hijo de un abogado judío.
Estudió en Bonn y en Berlín y se doctoró en Jena en 1841 con una
disertación sobre la filosofía de Epicuro.
Marx,
que en sus estudios se había ocupado principalmente de la filosofía
hegeliana, tuvo en Francia ocasión de conocer el socialismo más de
cerca. Expulsado del país a instancias del Gobierno prusiano, se
trasladó en 1845 a Bélgica, donde, en 1847 publicó “La miseria de a
Filosofía” y, en colaboración con Engels, “El Manifiesto del Partido
comunista”.
La
revolución de 1848 llevó a Marx de nuevo a París y a Colonia pero
expulsado de ambas ciudades pasó a Londres en 1849. En la capital de
Inglaterra se dedicó, junto con Engels, al estudio de esta nación, la
más avanzada socialmente. La familiarización con las condiciones de
trabajo de la Gran Bretaña representa uno de los momentos cruciales en
la carrera ideológica de Marx.
En
1864 pasó a ocupar un puesto destacado en la Asociación Internacional
de Trabajadores, de reciente creación; puesto que abandonó cuando el
fracaso de la Comuna de Paris y la oposición interna de los grupos
anarquistas acaudillados por Bakunin le hicieron creer inútil la
persistencia en la lucha.
Karl
Marx, discípulo de Ricardo, vive la primera gran crisis del
capitalismo industrial en la década de 1830 y la consecuente crisis
política de 1848. Tiene por tanto que dar una explicación de esas
convulsiones. La teoría que elabora predice la evolución socioeconómica
futura e invita a los trabajadores a participar activamente acelerando
la transformación del sistema.
Partiendo
de la teoría ricardiana del valor-trabajo, deduce que el salario
percibido por los trabajadores es exactamente el coste de producirlo. La
plusvalía es la diferencia entre el valor de las mercancías producidas
y el valor de la fuerza de trabajo que se haya utilizado. Las
relaciones de producción en el sistema capitalista y la superestructura
jurídica que emana de ellas determinan que la plusvalía sea apropiada
por la clase burguesa, los propietarios de los medios de producción.
Las fuerzas del sistema empujan a la clase dominante a una continua
acumulación de capital lo que provoca la disminución de la tasa de
beneficios a la vez que la concentración del capital en muy pocas manos.
La progresiva mecanización crea un permanente ejército industrial de
reserva que mantiene los salarios al borde de la depauperación. La
contradicción entre la concentración de capital en pocas manos y la
organización por la industria de masivas estructuras disciplinadas de
trabajadores provocará necesariamente el estallido de la revolución
social y la "expropiación de los expropiadores".
Marx
representa un hito fundamental en la historia del pensamiento
económico. Influyente en casi todas las áreas de estudios sociales parte
de un análisis económico y coloca a esta ciencia como una de las
fundamentales de la sociedad..

